¿Nos vamos de compras?

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Parece que este año el otoño llegó  muy repentinamente, (al menos en Asturias)  y aunque todavía hay algún día en el que puedes salir de casa y sentir una temperatura agradable, se nota que ya hay que ir  más abrigados. Has empezado a sacar la ropa de abrigo y te das cuenta de que te vendrían bien un par de jerseys nuevos, porque alguno de los que tienes ya pide la jubilación… Sales de compras y de repente…¡Ves en un maniquí ese jersey que parece hecho para ti, del color que buscabas y con ese corte que te queda tan bien! Te acercas emocionada y…¿Qué es lo primero que miras? ¿Cuál es la etiqueta a la que le das la vuelta primero? Puede que busques la talla  para no hacerte ilusiones en vano pero…  ¿es posible  que la primera etiqueta que mires, y quizás la única, sea la que  pone el precio? Si la respuesta es no, es que pones en valor muchas cosas a la hora de comprar ropa. Pero si la respuesta es sí, me gustaría enseñarte todo lo que te estas perdiendo.

 Si me sigues en instagram o facebook, es posible que ya hayas escuchado el podcast  de @slowfashiones en el que Belén y yo hablamos sobre Colibrié y la moda sostenible en general, y también de este tema, las etiquetas.

Pienso que las etiquetas son uno de los factores más importantes cuando compramos ropa. Y no me refiero a la de cartón que pone el precio… sino a esas que vienen dentro de la prenda, cosidas,  y que a veces parecen un libro. Esas son las etiquetas más valiosas, las que nos dicen todo sobre esa prenda. Y además deberían ayudarte a saber si realmente es cara o no, o si parece barata pero a la larga va a salir cara. Cuando compras una tarta no preguntas… ¿de qué sabor es?¿de cuantas raciones? ¿De qué es el relleno?  Pues en la ropa las etiquetas  interiores de tela, contestan a las preguntas que deberían ser igual de importantes que esas que haces cuando compras una tarta, sobre todo una para un día muy especial. 

Y ahora dirás, vale Sandra, me ha quedado claro que son importantes, pero ¿que me dicen esas etiquetas, que más que eso, parecen la Biblia en verso?

Pues nos dicen por ejemplo dónde ha sido fabricada esa prenda. Y sí, eso debería importarnos a todos. Si una prenda ha sido fabricada en España, sabemos como poco, que lo más seguro es que las personas implicadas en ello trabajan en unas condiciones y con unos salarios dignos. Pero si está fabricada por ejemplo en China o Bangladesh, esas condiciones de trabajo y esos salarios, seguramente no sean justos. (Por no entrar en el tema medioambiental que daría para escribir otro post.)

También nos dicen cuál es la composición de la prenda, si su tejido está realizado con fibras naturales o si es puro plástico, porque créeme ¡te sorprendería saber cuánto plástico tienes en tus cajones y armarios disfrazado de ropa! 

También es importante la etiqueta que nos informa sobre cómo debemos cuidar la prenda: a que temperatura lavarla o plancharla, si podemos usar la secadora… Y para que una prenda nos dure, ¡hay que cuidarla adecuadamente!

También puedes ver la información de la marca o empresa que fabrica y/o distribuye esa prenda. Si vas a comprar a una franquicia o a una cadena, ya sabes cual es la marca y seguramente conozcas sus valores. Sin embargo, si compras en una tienda local que sea multimarca, saber que empresa fabrica esa prenda puede servirte para buscarla en Internet y conocer sus valores. 

Saber todo esto y sobre todo, saber analizarlo en las etiquetas, te ayudará a saber si realmente merece la pena comprar esa prenda. Si el precio se corresponde con todo el proceso que hay detrás (y no me refiero a que si es demasiado caro sino todo lo contrario), si por poco que cueste es mejor optar por algo menos económico pero más sostenible… La decisión siempre será tuya, pero es importante juzgar los precios sabiendo todo lo que hay detrás. 

En otro momento hablaremos más en profundidad de este otro tema, de todo el trabajo que hay detrás de la ropa, pero hoy te propongo un reto: abre tu armario y selecciona las prendas que te han dado mejor resultado y las que por el contrario te han decepcionado. Después revisa sus etiquetas a fondo: ¿Has llegado a alguna conclusión? ¿Tendrás en cuenta todas las etiqietas a partir de ahora al comprar ropa? 

Te animo a compartir tus conclusiones conmigo por redes sociales en Instagram o Facebook.

 ¡Un abrazo !

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